Sobre Perú

Flora y Fauna

Perú, paraíso de la biodiversidad

“El Arca de Noé de los tiempos modernos”, es así como los estudiosos de la naturaleza han acordado en llamar a este singular territorio, que alberga una de las reuniones de animales y plantas más espectaculares del planeta. El Perú, con 84 de las 117 zonas de vida identificadas en el planeta, ha sido considerado como parte del selecto grupo de países megadiversos. Esto, en otras palabras, significa que posee más especies de plantas y animales que la mayoría de países del globo.

Un investigador dijo alguna vez: “Si nos encontráramos en la precaria situación de escoger un único país para protegerlo de una hecatombe nuclear, ese país debería ser el Perú, ya que con él podríamos luego recuperar la mayoría de criaturas vivientes del mundo”. Las estadísticas y cifras no distan mucho de esta romántica apreciación: el Perú, con 1 721 especies de aves. Nuestro país alberga cerca del 20% de la totalidad de especies del globo, superando largamente a todo el continente europeo o duplicando las encontradas en Norteamérica. En las selvas peruanas se ha registrado también el mayor número de aves por localidad (776 en la Zona Reservada de Tambopata) y el mayor número de especies observadas en un solo día (331 en los alrededores de Cocha Cashu, en el Parque Nacional del Manu). También cuenta con 461 especies de mamíferos, entre las que hay más de 164 variedades diferentes de murciélagos y 32 de primates; 692 tipos diferentes de reptiles y anfibios y más de 1 800 de peces (entre continentales y marinos).

La diversidad de nuestra flora es aun más espectacular: entre 20 y 30 mil especies de plantas, de las cuales sólo la mitad ha sido descrita por la ciencia; más de tres mil tipos diferentes de orquídeas, mil de helechos y el récord mundial en número de especies de árboles por hectárea de bosque: 300 en la localidad de Mishana, Loreto.

Pero si de récords se trata, basta sólo con echar una mirada al fascinante mundo de los insectos. Su abundancia y variedad es tal que obligó a los entomólogos del Instituto Smithsoniano a multiplicar por tres el número total de especies estimadas en la Tierra… ¡de 10 a 30 millones! La pequeña localidad de Pakitza, en las selvas del Manu, posee la marca mundial de mariposas: 1 300 variedades diferentes, un número asombroso si lo comparamos con las 441 que existen en toda Europa o las 679 de Norteamérica. En un solo árbol de las selvas de Tambopata, por ejemplo, se han hallado 650 especies de escarabajos y más tipos de hormigas que en la totalidad de las islas británicas. Todo ello llevó a los especialistas a calcular el número de estas criaturas en cerca de 50 mil especies por hectárea de bosque amazónico.

Geográficamente, nuestro territorio se divide en tres grandes regiones naturales: una estrecha y árida franja costera, bañada en su mayor extensión por la riquísima Corriente de Humboldt o Corriente Fría Peruana; una zona montañosa y abrupta, formada
por la Cordillera de los Andes, que recorre, cual enorme espinazo, el país de norte a sur; y una extensa y poco habitada región selvática, cubierta de bosques tropicales e irrigada por la mayor cuenca fluvial del mundo, la del gran río Amazonas.

El mar peruano se cuenta entre los más ricos de la Tierra, al punto que algunos científicos lo han definido como una verdadera “sopa de plancton”. Ello permite el desarrollo de una variada vida animal y vegetal, compuesta por algas de muchos tipos, grandes mamíferos como las ballenas, cachalotes y delfines, dos especies de lobos de mar, además de una rara nutria o gato marino, conocida con el nombre de chingungo.

Acompaña a los grandes habitantes del mar una verdadera legión de aves marinas (pingüinos, potoyuncos y muchas especies migratorias), concentraciones asombrosas de aves guaneras (piqueros, pelícanos y guanayes) y centenares de peces, entre los que destacan la anchoveta y la sardina, piezas claves en la cadena de la vida en el mar y fuente de una importante industria para nuestro país.

Las aguas cálidas que bañan el extremo norte del país han permitido el desarrollo de un conjunto de plantas y animales totalmente diferentes de los que habitan en las aguas frías. Allí están los manglares, formados gracias a la mezcla del agua dulce y
cargada de sedimentos de los ríos con las aguas saladas del mar, que proporcionan alimento y refugio a centenares de especies de animales y plantas. Algunas de ellas son muy raras, como el osito manglero y el cocodrilo americano.

Habitantes comunes de esta zona son las tijeretas o aves fragata, el piquero de patas azules o camanay, varias especies de tortugas marinas y hasta una serpiente de mar. Los peces son abundantes y muy variados: desde los tiburones y atunes hasta los grandes congrios, meros y merlines. Sin embargo, son los moluscos y crustáceos los que encuentran en este hábitat las condiciones ideales para desarrollarse: decenas de variedades de conchas, almejas y cangrejos, además de las conocidas langostas y langostinos, dependen de las aguas cálidas para sobrevivir.

Dejamos la costa para ascender a las alturas andinas en nuestro viaje imaginario. Allí el relieve es mayormente plano, con grandes planicies o pampas coronadas por escarpadas cordilleras. Es en estas últimas donde se ubican los glaciares y nevados, imponentes moles de hielo y nieve que a menudo sobrepasan los 6 000 metros de altura. Allí abundan las lagunas color esmeralda, los grandes salares y se forman gran parte de los ríos que recorren nuestro país.

La puna, como se le conoce en el Perú, es, ante todo, una tierra de extremos. Un lugar donde las inclemencias del clima han limitado
el desarrollo de la vida y donde sólo algunas criaturas, especialmente adaptadas, logran sobrevivir soportando el frío y aprovechando los pocos recursos que el medio les provee: los bosques de kolle y queñual, los bofedales y tolares, los enormes pastizales de ichu y los rodales de puya Raimondi. Éste es también el reino del majestuoso cóndor andino y las esbeltas parihuanas; de las gráciles vicuñas y el poderoso puma, de las juguetonas vizcachas y la bella taruca, el mayor de los ciervos andinos.

Finalmente, extendiéndose hacia el lado oriental de los Andes, la selva baja o bosque lluvioso tropical cubre dos tercios del territorio peruano. En esta región vive la mayoría de especies de plantas y animales del mundo. Aquí abundan los grandes ríos, fuente de alimento y de comunicación entre los pueblos, así como las cochas o lagos y los pantanos o aguajales.

La flora de esta región está compuesta por más de 20 mil especies de plantas (árboles de madera fina, frutos útiles al hombre y plantas medicinales). La fauna, por su parte, es extraordinariamente rica y variada. Entre los habitantes más conspicuos del bosque tropical están los grandes monos, como el maquisapa y el coto; felinos como el tigrillo, el puma y el jaguar; grandes herbívoros como el tapir o sachavaca y el roedor más grande del mundo: el ronsoco. Sus aguas están pobladas de grandes peces como el paiche y el zúngaro, dos tipos de bufeos de río y varias tortugas acuáticas.

Alegran la selva, con sus colores, cerca de mil variedades diferentes de aves: desde la imponente águila arpía hasta los minúsculos colibríes, pasando por coloridos guacamayos, garzas y tucanes; grandes reptiles como el caimán negro y la anaconda, además de cantidades todavía insospechadas de ranas, arañas e insectos.

El Perú, nuestra tierra, es un verdadero paraíso para la vida silvestre. Depende de nosotros, los peruanos de hoy, el que aprendamos a disfrutar de su belleza, conservándola para las generaciones del mañana.

© Copyright 2002 Empresa Editora El Comercio S.A